El trato amable con las personas y “la buena mano” para la jardinería caracterizan a Doña Sandra, agricultora de plantas de toda clase y vendedora en las ferias locales de San Vicente de Moravia y de Coronado.

Sandra Pachecho agricultora de plantas
Doña Sandra Pacheco en la feria de San Vicente

Doña Sandra Pacheco tiene un amor notorio por las plantas – este es su secreto para hacerlas crecer tan bonitas -. Es una pasión la cual la ha llevado a hacerse cargo del negocio familiar que fundó su padre hace más de 45 años en Barrio los Cedros, Coronado. De su padre ha aprendido todo lo necesario para cuidar de sus cultivos y ahora es ella quien, desde hace 10 años, visita las ferias josefinas a ofrecer sus flores y plantas medicinales y comestibles. En su catálogo incluye suculentas, girasoles, chiles, margaritas, jades, petunias, en fin…tiene un sinnúmero de hermosas plantas de todos los tamaños, especies, colores y para cualquier ambiente ya sea exteriores o interiores.

Su negocio Sandy’s Creative Talent ya tiene renombre y le llegan pedidos no solo dentro del Gran Área Metropolitana, también surte a viveros en Liberia, Guanacaste, lo que habla muy bien de su talento como agricultora de plantas, jardinera y empresaria. No cabe duda de que tiene un toque especial para este negocio, particularmente por irradiar a sus clientes con una alegría genuina.

Es un orgullo continuar con el negocio familiar en compañía de mi padre y rodeada por la naturaleza. Me motiva que otros puedan desarrollar ese mismo cariño y respeto por la fauna que encontramos en nuestro país.

Doña Sandra – Agricultora de plantas y emprendedora apasionada

Doña Sandra se muestra muy dispuesta a asesorar a los visitantes de la feria, de acuerdo con sus gustos y necesidades, además se asegura de encontrar la planta ideal para cada hogar. Ella ve a sus plantas no solo como adornos sino como seres vivos que transmiten alegría con sus colores y perfumes.

Por otro lado asegura que el trabajo a veces es pesado, puesto a que le dedica gran parte de su tiempo al mantenimiento de cada planta y debe estar pendiente de los pedidos por entregar.

No obstante, da fé de que es un orgullo continuar con el negocio familiar en compañía de su padre y que le alegra mucho estar rodeada por la naturaleza. Así como promover que otros lleguen a desarrollar ese mismo cariño y respeto por la fauna que encontramos en el país.

Esta es la misión de esta ejemplar mujer, trabajadora y honrada que busca llevar un pedacito de la naturaleza costarricense a que dé vida a cada hogar.