El término de quinta de terreno, surge en el siglo XVI sin embargo desde entonces su significado ha evolucionado. En un inicio aludía al porcentaje de terreno que la corona otorgaba al pueblo para que trabajaran en agricultura. Estas quintas proveían de sustento, casa y trabajo a quienes les eran otorgadas, pero no todas tenían la misma medida.

Para finales del siglo XIX e  inicios del XX el término de quinta migró a nuestro territorio americano. Dado a que la colonización se extendió por todo el continente, las parcelas de terreno a las que se les adjudica dicho término no son iguales en todos los países hispanohablantes. En algunos se refiere a terrenos destinados a la producción agrícola mientras que en otros son propiedades destinadas a vacacionar.

¿Qué es una quinta en Costa Rica?

El concepto técnico de quinta en nuestro país, es que de una hectárea de terreno, es decir 10,000 m2 se segrega una quinta parte equivalente a 2000 m2, para que los dueños de la propiedad puedan vivir y hacer uso de este espacio de manera recreativa.

Con el tiempo ya no era necesario mantener la medida exacta de 2000 m2 pues ya no es una parcela de terreno segregada, sino que se convirtió en lo que conocemos hoy. Una propiedad de terreno, donde las personas disfrutan tiempo en familia o con amigos de forma recreativa.

Esta definición de quintas se estableció a mediados del siglo pasado. Antes de que la hotelería y el mercado del turismo se consolidaran en lo que conocemos hoy.

Se habla entonces de una diversificación económica, pues existían personas capaces de comprar quintas y mantenerlas con todo el costo que esto lleva, mientras que otras personas optaban por viajar a hoteles y hacer inversiones pequeñas de fines de semana pagando estadía temporal.

Con ello las quintas sufrieron una baja, podría incluso decirse que «pasaron de moda». Y las personas dejaron de invertir en este modelo para invertir en vacaciones turísticas en hoteles, airbnbs, cabañas y demás.

Volvieron las Quintas…

Con la pandemia de Covid-19 el turismo y la inversión hotelera sufrieron grandes pérdidas. El hecho de no poder vacacionar fuera de nuestra burbuja o de tener que estar en casa el mayor tiempo posible, hizo que en los últimos dos años, estas modalidades de empresa haya ido cuesta abajo.

La realidad es que poco a poco vamos recuperando nuestra «normalidad» sin embargo nada es del todo seguro todavía. Por ello las personas actualmente han optado por volver al modelo de quintas para recreación.  Si algo nos ha enseñado la pandemia es que nada es seguro. Un día podemos creer tener todo resuelto y de la noche a la mañana todo puede cambiar. Es por ello que invertir en quintas está en aumento últimamente. Las personas prefieren pasar su tiempo libre en familia en lugares seguros que volver al modelo de turismo hotelero.

Y todo es cuestión de gustos. Al final es más importante pasar tiempo con nuestros seres queridos independientemente de dónde sea. Sin embargo si usted está considerando invertir en una propiedad que le permita estar rodeado de naturaleza en un lugar alejado y con espacio para compartir, no dude en hacerlo.

Muchos de los beneficios que tiene invertir en una quinta, empiezan desde tener un espacio para compartir con seres queridos hasta incluso una oportunidad de hacer dinero. Actualmente se puede mantener una quinta colocando la propiedad en plataformas de renta (como airbnb) y generando ingresos extra.

Si usted es de zonas cálidas como Alajuela, Grecia o alrededores, puede buscar invertir en una quinta en zonas más frías como Cartago o las partes alejadas de Heredia. Para gustos colores.

Poder invertir en una quinta, va a cambiar su vida para bien. Recuerde que este modelo de propiedad está nuevamente en auge, por ello tomar la decisión de tener una quinta, puede resultar beneficioso incluso para su bolsillo. Si usted busca quintas en cualquier zona del país, no dude en contactar a cualquiera de nuestros Asesores Nativu, que están dispuestos a ayudarle a encontrar la quinta de sus sueños.